Un sismo de magnitud 6.1 remeció la región Ica esta tarde, reportó el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El epicentro del movimiento telúrico -sentido a las 12:57 p.m.- se ubicó a 41 kilómetros al sur de Ica, a una profundidad de 81 kilómetros.
A través de RPP, oyentes desde distintas partes del país informaron cómo vivieron el movimiento sísmico y qué medidas adoptaron en medio de la emergencia.
Nancy, desde el distrito limeño de San Martín de Porres, narró que se encontraba en un tercer piso y debió bajar hasta el primer nivel de su vivienda para acompañar a su sobrino menor de edad, a quien cargó para evacuar.
Rider, desde la ciudad de Pisco, manifestó que almorzaba cuando ocurrió el sismo y relató que la sensación del movimiento "ondulado" fue similar a la sentida en el terremoto de Pisco de 2007. Asimismo, remarcó que no sonaron las alarmas preventivas dispuestas para la prevención de posibles tsunamis, pese a estar ubicados a solo tres cuadras de la playa.
Óscar, quien reside en Ica, remarcó que el sismo "fue fuerte" y con la misma sensación de "ondulación". Añadió que se encontraba en un tercer piso y, al bajar, salió de su casa junto con su madre. Agregó que la población se encuentra preocupada, sobre todo los padres de familia, cuyos hijos se encontraban en el colegio al momento del temblor.
"Yo tengo dos niños y estoy yendo en este momento a recogerlos. Hay tráfico, algunas alarmas todavía de algunos centros o locales que están sonando, pero todo está tranquilo, digamos, solamente ha sido un pequeño susto", expresó.
Leidy, quien labora en un centro de salud en Ica, también señaló la intensidad del sismo, aunque el espacio en el que se encontraba es amplio, por lo que pudieron aplicar el protocolo de evacuación ante estos eventos.
Desde Chorrillos, en Lima, otro ciudadano manifestó que se encontraba realizando deporte cuando notó que las personas salían de sus casas y establecimientos. Asimismo, apuntó que el mar "ha retrocedido un poco" por el sismo.
Otro oyente, identificado como Enrique, mostró su preocupación debido a que no ha podido establecer comunicación con su hermana, una mujer de 74 años, identificada como Yolanda Oropeza.
Juan, desde la sede de la Universidad Privada del Norte, en Comas, manifestó que se encontraba con sus compañeros en el sótano del centro estudiantil. Tras sonar la alarma, se activó el protocolo de emergencia, con lo que los demás universitarios salieron al patio de la sede, por lo que no hubo heridos que lamentar.
Una mujer, identificada como Eva, afirmó que se encontraba duchándose en su vivienda, ubicada en un séptimo nivel, cuando ocurrió el sismo, obligándola a salir del baño de forma inmediata "jalando cualquier cosa para taparme" para ponerse a buen recaudo.
Iván Zegarra, desde Breña, remarcó que el movimiento telúrico se sintió fuerte, pues vive en un cuarto piso, mientras que Miguel, desde Ate, almorzaba con sus hijos y nietos durante la emergencia, y les transmitió la calma que se requiere en esta clase de sucesos.
Francisco Uribe relató que sintieron temor debido a la fortaleza del movimiento. "La casa hasta se podía haber caído, porque prácticamente las paredes comenzaron a vibrar de ambos lados, y la parte superior se movía como si fuera una hoja de papel", sostuvo.
Finalmente, desde San Isidro, Ale contó que en esta zona de la capital el temblor se sintió con mucha intensidad y aseguró que los edificios "se movían como si fueran hamacas".
La responsabilidad de cada uno de estar preparado ante los sismos fue recalcada por Hernando Tavera, presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), tras el movimiento de magnitud 6 registrado la noche del sábado en Chimbote. En declaraciones a Ampliación de Noticias, el especialista observó que la población reaccionó como si fuera la primera vez que ocurría un evento de este tipo, lo que evidenció que no se están recogiendo las experiencias previas para reducir los niveles de riesgo en un país con geodinámica activa.
