La búsqueda de Alejandro Manuel Ugarte Jordán, Freddy Saúl Mendoza Lisana y Artidoro Salas Gaitán, los tres montañistas desaparecidos en el nevado Huascarán, en la región Áncash, continúa con el despliegue de brigadas de rescate, helicópteros y voluntarios.
Sin embargo, sus familiares solicitan reforzar las labores con drones especializados y más personal para aumentar las posibilidades de encontrarlos.
En diálogo con el programa Conexión de RPP, Paola Chiappina, pareja de Alejandro Ugarte, señaló que la prioridad es contar con más equipos tecnológicos y facilitar el traslado en helicóptero de rescatistas, guías y voluntarios hasta los puntos de inicio de la búsqueda, con el fin de evitar el desgaste físico que implica caminar hasta el refugio y luego ascender hacia el nevado.
"Ya hay bastante ayuda, pero necesitamos más difusión para que lleguen más helicópteros con rescatistas, guías o voluntarios. Es básicamente ese soporte: enviar más ayuda y drones para no perder visibilidad en cualquier rincón del nevado", declaró.
Chiappina explicó que el uso de drones de alta capacidad es clave porque permitiría inspeccionar zonas a las que los rescatistas o los helicópteros no pueden acceder.
Según indicó, estos equipos podrían estar disponibles en instituciones como la Policía Nacional o el Ejército.
"Tienen que ser drones muy profesionales que se utilicen para rescate", enfatizó.
Señaló, además, que las labores de búsqueda se desarrollan en medio de condiciones meteorológicas adversas. Según la información que le han proporcionado los equipos en la zona, la neblina, el granizo y la escasa visibilidad han dificultado el desplazamiento de los rescatistas en la montaña.
Asimismo, indicó que un guía le informó que, hasta el momento, no se han registrado avalanchas en el sector donde se busca a los montañistas. No obstante, detalló que entre los campamentos 1 y 2 existe un tramo similar a un laberinto, por lo que se presume que los excursionistas podrían haberse desorientado debido al mal tiempo.
Paola Chiappina destacó que los tres desaparecidos son montañistas con amplia experiencia y que emprendieron la expedición con el equipo técnico necesario para una ascensión de alta montaña.
Precisó que llevan ropa especializada, implementos de seguridad, alimentos deshidratados, geles energéticos y sistemas de hidratación. Sin embargo, explicó que la carpa permaneció instalada en el campamento 1, ya que únicamente ascendieron con bolsas de dormir para aligerar el peso durante el tramo más técnico de la ruta.
"Ojalá que todavía tengan algunas reservas", expresó, al señalar que, si bien los tres estaban debidamente equipados, el paso de las horas y las condiciones extremas de la montaña hacen que la situación sea cada vez más crítica.
